miércoles, 30 de noviembre de 2011

Corriente-Inconsciencia

Flujo inconstante de ideas desperfiladas, que vienen y van a gusto propio dejando lleno de locuras y desvaríos o vacío e inútil el pensamiento; que aparece cuando menos se necesita, cuando la concentración debiera gobernar nuestra mente, y desaparece en los momentos en que se busca inspiración.
Ideas casi imposibles de recordar cuando son necesarias, pero así también, difíciles de olvidar cuando hieren o distraen.
Que hacen enloquecer a cada momento desenfocando los conceptos y desvirtuando la realidad; poniendo en mil situaciones probables, improbables, e imposibles, planificando cada momento de la vida como si estuvieran al alcance de la mano; dando respuestas alocadas y desenfrenadas; buscando solución a los problemas del universo preguntando una y otra vez al creador ¿por qué?
Desayuno de idealistas, almuerzo y merienda de poetas y cena de soñadores. En todo momento acuden a desordenar el pensamiento. Pero en aquel momento, en que es necesario romper el hielo, decir algo "inteligente" de esas cosas que sueles pensar cuando estás solo, simplemente se pierden en tu cabeza escondiéndose en el baúl de las cosas que "nunca debes decir frente a...", y mientras las buscas escapan aquellas palabras que pueden condenar un buen negocio, una acalorada discusión, o lo que debiera ser una interesante conversación con aquella persona especial, dejándote en vergüenza "ipso facto"; logrando perder el ascenso, el debate, la oportunidad de parecerle atractivo.
Dichoso don que convierte al más flojo escritor, en ávido redactor de cuentos e historias que nacen de utopías, fantasías con toques de realidad e irrealidad con toques de fantasias. Fugaces momentos de lucidez y locura que se juntan para crear anomalías o abominaciones,  bellas poesías.
Y heme aquí, pensando tantas cosas y a la vez ninguna entre tantas, tratando de dar sentido a cada fracción de "cosa" que aparece en mi mente, intentando darle coherencia a todas los ¿cómo?, los ¿cuándo? y los ¿por qué?, buscando la razón del existir de las cosas y del propio, intentando conciliar el sueño,deseando pasar por alto todo aquello que inunda mi cerebro, y aunque podría describir hasta el más mínimo detalle, hasta el fondo de los más rebuscados recovecos de la imaginación, faltarían bibliotecas para contenerlos y siglos para terminar de imaginarlos, porque aunque quisiera y buscara eternamente, ninguno de ellos está completo siquiera cuando es derramado sobre el inerte teclado, pues ante cualquier amague de fin surge lo ilógico y lo variable que obliga a adherir un infimo detalle que podría significar algo importante o no para aquel que quisiera entender.
Simplemente corre...
...inconscientemente...


Nota del autor:
  • No intenten comprenderlo...
  • De hacerlo, contáctese con el autor... se lo agradecerá.

lunes, 28 de noviembre de 2011

A fuego lento...

Como debe ser, como nadie lo hace...
Así como en la cocina, esperar a fuego lento que se junten los ingredientes necesarios para lograr un sentimiento inolvidable, esperar tome ese toque de cariño y se mezcle con el condimento de la confianza que solo se logra con el tiempo y el conocer la receta.
Con todo esto de las comidas instantáneas, el calentar en el momento y comer se ha perdido la magia de la preparación, y nadie tiene la paciencia para descubrir.
Apurados, no pueden esperar, buscan obtener los placeres y sabores lo más rápido posible, impacientes para poder probar "de todo un poco" y comer "aunque estén repletos" y de "varios platos a la vez", indiferentes a la calidad del sabor casero. Y aunque el sabor no es malo, y es una opción tentadora, el sabor de los sucedáneos nunca podrá superar a un bocado de este delicioso manjar.
Encontrar a aquella persona que quiera conocer los secretos de aquella receta, y buscar con mucho tacto las proporciones de los diferentes ingredientes de tan deliciosa sensación. Una mezcla de vainilla que suavice las emociones fuertes como la pasión; el toque justo de azúcar rubia o miel, para que endulce lo justo y necesario la vida; el sabor del chocolate que perturba los sentidos y lo convierte en una adicción; un poco de levadura, que aumente las emociones un poco, el clavo de olor y la nuez moscada que entrega ese sabor un tanto exótico.
El saber revolverlo a mano con ambas manos, la de el y de ella, que permita sentir el ritmo del movimiento e inhalar el aroma de los ingredientes al mezclarse, encontrando errores y forzando a veces en peleas por llevar el cucharón, pero al final darse cuenta que este se mueve solo si se le permite, dejando que este comunique sentimientos de verdad, con el calor que emana el roce de la piel, desprendido del motor tecnológico, que aunque expedito no permite conocer las verdaderas emociones, y esconde entre mil caretas los errores, cual salsa cubre las amarguras de cualquier plato, exento de responsabilidades y culpas.
Pero también hay que dar tiempo para que madure, repose, que los sabores se junten homogéneamente sin que resalte ninguno, pero que tampoco se escondan, solo aquel sabor especial, el ingrediente secreto quede discretamente disimulado, y que nadie se entere cual es la amalgama que une esos sabores que al observador cualquiera parecen diferentes, pero para aquellos expertos, quienes conocen la fórmula, es la pieza fundamental que logra que nadie pueda separarlos.
Aquel sabor que solo ellos pueden diferenciar.
Aquel que te deja una sensación, aun cuando ya ha terminado y te deja con ganas de probar más.
Aquel inolvidable y que nadie puede imitar.
Que pertenece solo a esa receta...
Solo a ese amor.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Pócima de Amor

Caminaba por las frías calles de la ciudad, con la cabeza abajo y el corazón en sus manos. La gente lo miraba con asombro, pues entre sus dedos escurría la sangre, pócima concentrada de amor, del aún latente órgano. Y es que la gente que lo tiene, no suele arrancárselo de tal manera, y quienes no lo tienen simplemente no entiende el poderoso veneno que puede contener cuando el amor no se entrega, y se empieza a acumular en un solo ser. Es cual oxigeno, tan necesario es respirarlo como toxico su exceso, este amor tan puro borboteaba a través de las enormes arterias que se asoman por su parte superior.

Una amor tan hermoso que solo debía dejar alegría en el alma, y pureza en la mente. Pero estaba contenido en un ser tan orgulloso y básico como cualquier otro, quien dejó rienda suelta a sus emociones y se dejó envolver por aquella sensación tan gratificante que es el amar y ser amado, sin darse cuenta que no podría controlar tal.

Fue el primer día de primavera, tan extrañamente sombrío y frió, cuando recibió la noticia. Trató de contenerse, y en cierto modo lo hizo, pero al hallarse solo en su pobre y simple existencia, al darse cuenta de lo insignificante que era al lado de aquel imparable personaje que alguna ves fue, no pudo controlar sus emociones y explotó.

La gente lo observa, y no entiende por que aún carga ese corazón en sus manos. -¿Que piensas hacer con el?- Preguntan algunos, -Olvídalo, bótalo, vive la vida, eres joven y buen mozo encontrarás a alguien mas, deja de lado ese peso- pero como dejar una poción tan preciosa, de la cual el mundo debiera beber a diario, pues no hay arma mas poderosa que el amor. -NOOO, no puedes botarlo, bebe de el hasta el fondo, y ponlo nuevamente en su lugar, pues ese amor es correspondido y volverá- pero entiende alguno de ellos, lo amargo que se había vuelto este elixir, que de manera tan pura y concentrada mataría a cualquiera de ellos solo al contacto con sus labios, pues el dolor que se sufre al no entregarlo al ser amado es tan grande que uno ruega a los dioses ser tomado de esta miserable tierra. Ahí está cada abrazo, cada beso y cada caricia mutua realizada con el mas puro sentimiento, el cual es echo solo para aquella especial persona, por aquella una especial hechicera.

Pero no solo existe un ser amado, pues al ver el semblante de tan desarmado bufón, acudieron a el un sin numero de personajes. Personajes que el no consideraba especiales en realidad, sino meros conocidos, a los cuales asistía por el interés de aprender, o por llenarse un poco de regocijo al ver sus caras de felicidad cuando eran asistidos en sus diarios menesteres, o cotidianos problemas de vida.

Con extrañeza los miró uno a uno, quienes devolvieron una sonrisa con las manos extendidas. El les entregó tan vital órgano, y ellos bebieron de el acompañándolo en su dolor y aliviánando tan pesado corazón hasta dejarlo a la mitad.-No podemos beberlo todo, pues esta es tu lección, y tu decisión. No podemos decirte que hacer con el, pero si debemos decirte que debes seguir-

Oído esto, bebió de una ves aquel liquido y puso nuevamente corazón en su lugar...

Debía continuar, pero cargaría con ese amor en el, pues este sería ingrediente fundamental a diluir en la creación de una nueva pócima para cada uno de ellos, a quienes ahora llamaba amigos.





(Para aquellos que beben conmigo...
Para ella, quien me dio la formula.)

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Cómo?

Se arma de valor cada ves que se le acerca, tan solo para saludarle. Nunca tuvo este problema con otras chicas, pero esta era diferente.

Se pasea por todas partes saludando a todo el mundo coqueteando con cada chica. Pero al encontrarse con ella...

¿Qué le digo?, ¿cómo lo digo?, nunca se había hecho esas preguntas, pues nunca le importó la reacción de los demás, lo que le da una personalidad arrasante. Pero con ella, las palabras desaparecen, la seguridad se esfuma, y cada ves que le habla, siente que lo ultimo que le dijo quizas nunca debió salir de su boca.

No se siente enamorado, no la ve en todas partes ni sueña con ella, mucho menos está esclavizado a solo querer estar con ella. Pero tiene ese algo que la coloca por sobre las demás y hace que el se pierda su confianza y deja su mente completamente en blanco.

No es amor, pero le encantaría enamorarse.

No la necesita, pero quiere necesitarla.

No le corresponde, pero quiere que asi fuere.

Lo confunde con cada mirada, con cada palabra, a veces lo ignora rotundamente, incluso el a veces piensa que lo evita, pero otras no puede ser mas cordial y amigable.

Su mente planeaba cada palabra, cada gesto, cada movimiento, pero cuando ella le habla todo aquello queda en nada.

La combinación entre sus ojos y su sonrisa, sus gestos siempre coquetos,  su armónico caminar, el tono de su voz, en general su inpiradora belleza.

Cada ves le gusta mas...

.

.

.

.

.

.

.

.

Mientras mas la describe...

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Mientras mas escribe...

Published with Blogger-droid v2.0.1