Recibía cartas de amor de su enamorado estando lejos, escritas en papel y tinta, con un toque de su perfume y una foto reciente, hace 1año no lo ve y su corazón arde en impaciencia.
Recibía aduladoras palabras por Messenger, adornadas por animadas caricaturas mientras veía fotos en su facebook, nunca se han visto en la vida, pero ella espera impaciente su primera cita.
Ella siente que está enamorada, desde la primera vez que lo vio, pero nunca se atrevió a decírselo, y el saber que pronto estará de vuelta le pone los pelos de punta y se apresura a responder la misiva, adjuntando una foto tomada en una plaza por un fotógrafo local, y un beso con el color de labial que a siempre le gustó, pues destacaba su sonrisa sin opacar el natural rosado de sus mejillas.
A ella le gusta desde que supo que serían compañeros, y rápidamente contesta cada insinuación con una más atrevida y así sucesivamente, junto con una serie de fotos tomadas por su amiga con la última tecnología en cámaras digitales que toma la foto al sonreír, con una imagen animada de un beso brillante prediseñada por algún programador. Espera su ya programada cita para poder conocerlo finalmente, pero dada la conversación y su ya declarado interés en ella.
Llegado el día, ella va a buscarlo a la estación de trenes, es primera vez que tiene vacaciones de sus estudios en regiones, y decidió pasarlas en la capital. Entre el mar de gente, puede identificarlo vagamente, pues una barba ya crecida y un pelo más largo de lo que podía mantener mientras estaba en el colegio, lo disfrazan. Mas ella sabe que es el, pues el brillo en sus ojos al reconocerla se hace presente y lo delatan.
Ella lo espera en el cine acordado, será primera vez que se vean en persona y planearon una cita a lo grande, para la cual el juntó dinero por semanas. Entre el mar de gente puede identificarlo rápidamente, pues viste la misma camiseta que vio el día anterior por webcam. El saluda con la mano a lo lejos y ella sonríe sin saber qué hacer, simplemente contesta el saludo.
Un fuerte abrazo de bienvenida, hace que sus pulmones se llenen con su aroma, que no es precisamente perfume, pero siempre ha sido su característico. Su Shampoo, el olor de su tabaquera en su bolsillo, y unos disimulados toques de colonia en el cuello se entremezclan en un aroma que siempre extrañaba y que al fin descubría nuevamente. Lo conduce hasta su casa para almorzar y saber de él, para luego dirigirse al teatro, donde estrenará una sinfonía la orquesta de la universidad.
La saluda con un insinuante beso lo más cercano que le fue posible a sus labios, logrando que los pelos de su nuca se ericen. Su fuerte olor a desodorante inundan su nariz, aquel que está de moda y cuyo comercial repiten seguido en televisión, el mismo que usa la mayoría de sus compañeros. Pagan la entrada y entran al cine.
El toma su mano disimuladamente mientras la música va “increcendo”, el natural rosado en sus mejillas se hace aún más evidente. Al salir del teatro pasan a una plaza cercana y se sientan a la sombra de un árbol, el mismo al que solían trepar de niños. Es tarde y ella pregunta por la hora. El saca del bolsillo un dorado reloj, el cual al abrir revela aquella foto que le envió mientras estaba lejos.
El pasa su mano alrededor de ella sin disimulo, mientras en la pantalla se proyecta una feroz batalla por la conquista de un planeta lejano. Al salir pasean por el mal y se detienen a comer en un puesto de comida rápida. Es tarde y ella pregunta por la hora. El saca del bolsillo su celular, el cual revela en la pantalla la foto que ella le mandó.
Toma su mano delicadamente mientras la mira a los ojos, se acercan tímidamente hasta que puede sentir su aliento en la cara. Quedan un momento en silencio, se aproxima con temor cerrando ambos los ojos y toca sus labios con un beso esperado largamente, que le quita la respiración por un par de segundos. Puede distinguir el amor en sus ojos, mientras se ponen de pie para caminar de la mano a su casa, donde la deja. Ella está enamorada.
La toma por la cintura con la mirada fija en sus pies, y se acerca con confianza hasta sus labios, robando un beso que si bien era esperado, fue atrevido. Pero ella continúa sin dar pie atrás. El no puede mirarla a los ojos y ella esquiva su mirada. La toma de la mano y la deja en su casa. Ella cree que le gusta.
jeeefe jaja aun recuerdo eso . yo sigo esperando el estilo antiguo . es mejor. (:
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